Desde temprano, el tramo comprendido entre Delmira Agustini y Avda. Buschental ya expedía un aire festivo, presagiando lo que se desarrollaría durante la jornada.
Así, antes de las 14:00 h, la organización territorial ya estaba dispuesta, con el Escenario Movida Joven acaparando la atención de quienes ingresaban por el acceso principal. Inmediatamente después de él, lucía el espacio de hip-hop, en el cual se realizaron danzas y graffitis a lo largo de la tarde.
A su vez, en la vereda opuesta se presentaba un puesto de servicio del Municipio C, que funcionaba de antesala a la carpa de “juegos del mundo”, la cual recibía diversos grupos de jóvenes atraídos por la propuesta lúdica. Además, siguiendo con el sentido recreativo, sobre el césped del Parque Prado se desarrollaban las intervenciones de circo.
Mientras tanto, para quienes decidían desviarse de la ruta principal, en uno de los caminos del Parque aparecía la célebre fotogalería del Montevideo Rock 86’, que con su silenciosa ubicación trazaba un camino que evocaba sentimientos de nostalgia e invitaba a la reflexión sobre el lugar histórico del arte en la conformación de nuestro país.
Al mismo tiempo, para quienes querían optar por la actividad física, también se diagramó durante la tarde una zona de deportes que contó con canchas de vóley, básquet 3x3 y un circuito de deportes de orientación, cuya dinámica contrastaba con la tranquilidad propuesta por el espacio de muestras de talleres de centros culturales.
Así, tras este trecho de ofertas deportivas, culturales y sociales, lucía la caravana de foodtrucks y emprendimientos, que juntas conformaban una magnífica oportunidad de recorrer un camino peatonal con ofertas diversas, el cual desembocaba en el sitio predilecto: el Escenario Urbano. Allí, en esa grandiosa estructura, fue donde se vivieron los momentos más álgidos del día, que sin dudas permanecerán en la memoria del público presente en el evento.
En este sentido, el Escenario Urbano se activó a las 14:45 con la actuación de “El Yeite”, quien abrió la tarde musical con mucho tango y folclore, reivindicando así la presencia de un género histórico.
Simultáneamente, también había acción en el otro extremo del perímetro, donde estaba el Escenario Movida Joven, ya que allí se estaban desarrollando competencias de freestyle que captaron la atención de un gran número de jóvenes.
Seguidamente, mientras la improvisación continuaba en el Escenario Movida Joven, llegó el turno de la “Willband”, que al son de su orquesta llenó de ritmo al pasaje entre escenarios.
Así, una vez culminada la actuación de la banda marchante, la atención se trasladó a la fotogalería, donde se celebró una emotiva charla a cargo del autor de la misma, Julio “Yula” López. De esta instancia, que culminó con una foto grupal, participaron aproximadamente 40 personas, quienes escucharon directo desde la voz del fotógrafo un repaso de la cobertura del mítico evento.
Hacia el final de la charla, se le dio rienda suelta a la continuidad del Escenario Urbano, que recibió la presentación de “Ivana y Los Imaginarios”, quienes con sus letras inéditas y melódicas cautivaron al público circundante.
Inmediatamente después del movilizante show, irrumpió en el Día de las Juventudes la “Comparsa 365”, inyectando energía a la nublada tarde con el sonido de sus lonjas. Después de esto, el Escenario Urbano albergó las cumbias y baladas de Jeremy Medina, quien aportó calor a la fría tarde del Prado.
Finalmente, la primera etapa del escenario principal concluyó con la presentación de Pauli Wert y Los Performáticos, banda de rock alternativo que llegó al Día de las Juventudes con su repertorio de canciones propias.
Posteriormente, mientras el Escenario Urbano se preparaba para recibir una nueva ola de artistas, la actividad se trasladó de forma íntegra al Escenario Movida Joven, donde se desarrolló el show de Clipper, una cara conocida en el Día de las Juventudes, que en esta edición brindó una performance a puro hip-hop.
De esta forma, después de finalizado el show de Clipper, el evento se centró completamente en el Escenario Urbano, donde en primera instancia se presentó La Nueva Escuela, una de las bandas de mayor convocatoria en la actualidad, la cual puso a bailar a las juventudes presentes en el Parque Prado.
Más tarde llegó Malapraxxis al escenario principal, retomando la senda del estilo urbano que se había desarrollado durante horas en el Escenario Movida Joven. Después irrumpió en el escenario Balta, quien hipnotizó al público con su magnífica puesta en escena, la cual estuvo acompañada de un extenso repertorio que incluyó la ejecución de distintos instrumentos.
A su vez, cabe destacar que entre espectáculos el sonido no cesó, ya que en cada uno de los interludios se hizo presente la musicalización de DJ Thöm, quien mantuvo el entretenimiento con un repertorio variado, el cual estaba directamente relacionado con la propuesta de cada artista.
Así, promediando las 22:30 h, la jornada de diversión y música se cerró con la presentación de La Tabaré, quien puso a rockear a todas y todos con sus éxitos históricos y actuales, justo en el mismo sitio donde hace 40 años dijeron “presente” en la primera edición del Montevideo Rock.
